Triatlón de Invierno 2019

Competiciones de la modalidad de Triatlon de Invierno

Historia

Introducción

En el año 2000 se celebra, entre Jaca y la Estación de Esquí de Candanchú, el Winter Triathlon World Championships, Campeonato del Mundo de Triatlón de Invierno. Ésta fue la última edición de una competición que se desarrollaba en el Valle del Aragón desde hacía 14 años.

El empeño de las federaciones por adoptar un formato que cumpliera los requisitos que permitieran que el triatlón de invierno pudiera entrar dentro del programa de los Juegos Olímpicos de Invierno, pasaba por que las tres disciplinas de la competición, carrera a pie, ciclismo y esquí de fondo, discurriesen sobre nieve. A la falta de apoyo federativo al formato que se venía haciendo desde los inicios, se une la dificultad de compatibilizar el desarrollo de la prueba con el tráfico entre Jaca y la Estación de Candanchú. Esto provoca que Joaquín Liendo, alma máter del triatlón, decida no darle continuidad tras esa edición del año 2000.

En la actualidad, el formato “todo sobre nieve” está decayendo, sobre todo en España, mientras que las competiciones en formato “clásico” se vuelven a imponer. La dificultad de contar con los circuitos en perfectas condiciones de nieve que permitan que las tres disciplinas, especialmente la de ciclismo (bicicleta de montaña), se desarrollen con normalidad independientemente de la meteorología, ha forzado a los organizadores de estas pruebas a buscar otras alternativas.

Nacimiento del triatlón blanco

A primeros de 1987 se organizó el I Triatlón Blanco de Reinosa Alto Campoo, prueba deportiva que combinaba 9 km de carrera a pie por las calles de Reinosa, 26 km de ciclismo entre esta localidad y la Estación de Esquí y Alto Campoo, y 10 km de esquí de fondo en la Estación. Desde que se daba la salida, el crono no se detenía hasta la meta.

Tan solo 3 años antes se había celebrado en Guadalajara la primera prueba de triatlón de España, una modalidad que años más tarde, en el 2000, sería olímpica: natación, ciclismo y carrera a pie. El nacimiento oficial data de 1978 en Hawai, aunque se conocen antecedentes anteriores, incluso en España, como un concurso de ciclo-nata-cros que se celebró en 1963 en Castro Urdiales, también en Cantabria, curiosamente.

Aunque el triatlón evolucionaría a lo largo de los años hacia otras muchas modalidades (duatlón, duatlón cros, acuatlón…), que combinadas con diferentes distancias resultarían en un deporte con muchas posibilidades, el triatlón blanco fue una de las primeras, apareciendo como una evolución lógica para la temporada invernal. Parece ser que el primer triatlón blanco se disputó en Valverg, en los Alpes Franceses, en 1984, sobre 20 km a pie, 80 de bicicleta y 25 de esquí de fondo y que se denominó “Triathlon des neiges”.

Como decimos, en 1987 se organiza en el mes de enero entre la localidad Cántabra de Reinosa y la Estación de Esquí de Alto Campoo, la primera edición del Triatlón Blanco de Reinosa – Alto Campoo. Ya desde las primeras ediciones se cuenta con la participación de algunos de los mejores ciclistas del momento, como Pedro Delgado, Peio Ruiz Cabestany, José Luis Laguía o Fernando Escartín, lo que tiene gran transcendencia en los medios de comunicación. Otro de los aspectos que hace que la prueba provoque un gran interés, es el marcado carácter épico de una modalidad que derivaba de un deporte por entonces casi desconocido, el triatlón en su variante estival (natación, ciclismo y carrera a pie) con una importante aureola de reto solo apto para súper deportistas, mito por suerte ya superado.

En ese mismo 1987, pocas semanas después de la celebración del de Reinosa, se celebraría el I Triathlon Blanco Valle del Aragón (todavía con la grafía inglesa en la palabra “triathlon”). La idea inicial, surgida en el seno del desaparecido Club Militar de Montaña de Jaca, consistía en trazar el recorrido ciclista entre Jaca y Candanchú por el Valle de Aísa, pasando después a realizar el último segmento con esquís de travesía entre Rigüelo y Candanchú. Sin embargo, tras recibir las noticias de Reinosa, que se ha adelantado unas semanas a la prueba aragonesa, se decide realizar el mismo formato de la prueba cántabra: 15 km de carrera a pie por las calles de Jaca, 30 km de ciclismo entre la Ciudad y la Estación de Candanchú y 15 km de esquí de fondo en su circuito. En esa primera edición ya participaba José Luis Rodrigo, uno de los principales impulsores del triatlón en Aragón y fundador de la Sección de Triatlón del Club Pirineísta Mayencos.

Rápidamente la nueva modalidad deportiva, que tomará la denominación de triatlón blanco, adquiere gran relevancia.

La modalidad entra en su apogeo

La prueba de Jaca se denominará en un principio “Triatlón Blanco Valle del Aragón”, pasando posteriormente a llamarse “Triatlón Blanco Ciudad de Jaca”.

Tras estas dos pruebas pioneras en España comenzó la época dorada del triatlón blanco. Otras ciudades se animan a organizar su triatlón blanco y al año siguiente, 1988, ya son cuatro las pruebas que se celebran: Reinosa, Jaca, Ansó y Viella. En 1989 se suma el Triatlón Blanco de Granada. Durante varios años el triatlón blanco atrae a los patrocinadores, lo que permite organizar un circuito nacional.

Llegará el primer Campeonato de España oficial, se define la reglamentación.

Algunas ediciones de las diferentes pruebas que se organizan se ven envueltas de un halo de épica (ciclistas subiendo a la estación adelantando a los coches atrapados durante la nevada, transiciones al esquí improvisadas en la carretera porque el camión que lleva los esquís no puede llegar a la estación, hipotermias, triatletas que no se pueden cambiar de calzado porque con sus manos frías no aciertan a colocárselo…), y esto, lejos de espantar, atrae a más practicantes.

En una época en la que, sin Internet, las posibilidades para dar difusión a una competición no eran, ni por asomo, las de hoy en día, un deporte por entonces tan minoritario como el triatlón, tiene en la “modalidad blanca” una de sus bazas fuertes.

Surge la figura del el zaragozano afincado en Biescas Juan Carlos Apilluelo “Api”, que se proclamará 12 veces Campeón de España a lo largo de su carrera, los últimos en el formato “todo sobre nieve”, y dos bronces internacionales en europeo y mundial. Gracias a su tremenda regularidad también logró el subcampeonato en la Copa del Mundo y en la de Europa. Entre las chicas, otra aragonesa, la jacetana Isabel Dumall, se mantendrá, junto con la tristemente desaparecida Dina Bilbao, como una de las máximas exponentes femeninas de la modalidad, con varios Campeonatos de España en su haber. Ellos y otros muchos empezaron a escribir la historia de este deporte, pero hablar sobre ellos y sobre los éxitos internacionales de nuestros triatletas merecería dedicar otros artículos.

También se empezaron a celebrar pruebas en la vertiente francesa de los Pirineos, con mayor o  menor continuidad continuidad, como el que se disputaba entre Arette y La Pierre de Saint Martin, que fue una de las que más repercusión tuvo. De aquellas, la única que se ha mantenido sin interrupciones hasta hoy es la Pirenéa Triathlon, entre Pau y la Estación invernal de Gourette, aunque con ese formato que se descartó en Jaca en su primera edición, acabando con esquí de travesía.

Otra consecuencia del Triatlón Blanco será el nacimiento de la Sección de Triatlón del Club Pirineísta Mayencos, que cumplió en 2011 su vigésimo aniversario. Mayencos Triatlón ha dado un buen número de éxitos, tanto en la modalidad invernal y como en otras, especialmente en el duatlón cros.

Además de los mencionados Apilluelo e Isabel Dumall, Mayencos ha tenido otras figuras como Pedro Añarbe, también en los años 90, o Yolanda Magallón y Mónica Sáez en la actualidad, todos ellos han alcanzado títulos de Campeones de España. La propia Isabel Dumall se proclamaría en varias ocasiones Campeona de España en la modalidad de verano, la que posteriormente, y a raíz de su inclusión en los JJOO, se denominaría Triatlón Olímpico.

El auge que el triatlón de invierno tiene en Jaca convierte al Club Pirineísta Mayencos en el mejor de España en esta modalidad, alcanzando títulos nacionales por equipos en muchos Campeonatos de España, lo que ha hecho de Mayencos el Club más laureado de España en triatlón de invierno. La excelente cantera de esquí de fondo del Club ha sido determinante en el nivel alcanzado. Otra muestra fue la primera medalla internacional conseguida por España en triatlón: el bronce obtenido en categoría júnior por Luis Poch “Chipi” en el mundial de Malles (Italia) de 1997.

El triatlón de invierno en formato “todo sobre nieve” recala en España

Hay un obstáculo que se opone al entusiasmo de deportistas y organizadores. El segmento de ciclismo se desarrolla por carreteras de montaña, en la mayoría de los casos son estrechas y muy problemáticas en caso de nevada (más si estamos hablando de hace 20 años). Durante el desarrollo de la prueba se encuentran atestadas de vehículos que suben a las estaciones a practicar otro deporte que experimenta un boom, el esquí alpino. Esto será la sentencia para algunas pruebas como Viella y Granada, que sucumbirán ante la presión del tráfico. El mismo motivo hizo desaparecer un triatlón blanco que hubo en la zona centro, disputado entre Rascafría y Cotos, del que se organizaron un par de ediciones en los 90.

Jaca y Reinosa se mantienen durante estos años como las dos pruebas más importantes y son las que más perduran, pero un hecho determinará la evolución de este deporte. Tras el cambio federativo hacia el formato “todo sobre nieve”, la prueba de Jaca en su condición “clásica” desaparece, y con ella la estructura organizativa de este triatlón.

A finales de esos 90, el triatlón tiene ya su cita olímpica en Sydney 2000 (los 1500 metros de natación, 40 km de ciclismo y 10 km de carrera a pie pasan a llamarse triatlón olímpico) y la federación internacional, la ITU, empieza a pensar que el triatlón blanco podría tener también su hueco en los Juegos Olímpicos de Invierno.

En el año 2000 se organiza en Jaca el Campeonato del Mundo de Triatlón Blanco, que coincide con la XIV edición del Triatlón Blanco “Ciudad de Jaca”. Por la insistencia de Joaquín Liendo, quien se había convertido en la cabeza visible de la organización después de las primeras ediciones, se organiza con el mismo diseño con el que se venía disputando desde los inicios, pero con el aviso de la ITU (International Triathlon Union, la Federación Internacional) de que sería la última vez que el Mundial se disputaba bajo el formato tradicional. El objetivo es que la modalidad fuese olímpica y para ello la condición era que las tres disciplinas se desarrollasen sobre nieve.

Tras la desaparición del Triatlón Blanco de Jaca, tan solo queda el de Reinosa.

La Federación Española de Triatlón (FETRI), para poder seguir las directrices de la ITU, contacta con Luis Rodríguez “Lardiés”, vocal de triatlón del Club Pirineísta Mayencos, para proponerle la organización del Campeonato de España de Triatlón de Invierno en el formato de “todo sobre nieve”. Así que al año siguiente, en 2001, la Federación Española de Triatlón (FETRI) da su confianza a Mayencos para que organice el Campeonato de España bajo las nuevas directrices. La denominación también cambia para acomodarse a la traducción de “winter triathlon” y pasa de “triatlón blanco” a “triatlón de invierno”. La colaboración FETRI-Mayencos se mantiene de manera ininterrumpida durante ocho años, organizándose el nacional “todo sobre nieve” sucesivamente en Candanchú (4 ediciones, 2001, 2002, 2004 y 2006), Panticosa (2003), Ansó (2005 y 2007, año éste último en el que se suspendió por falta de nieve) y Formigal (2008). Incluso hay un intento frustrado en Hecho, suspendido por falta de nieve, pero al que antecede un ensayo en forma de Test de Selección para el Mundial de la Federación.

La edición de 2009 del Campeonato de España es organizada en Benasque por el Club Pirineos de Zaragoza, contando con la colaboración y asesoramiento de Mayencos.

La década del “todo sobre nieve”

Ya había un precedente de un triatlón de invierno todo sobre nieve celebrado en Pajares, sin demasiada suerte, por la falta de nieve, antes de que, en 2001, el Campeonato de España se sacara adelante sobre 5 km de carrera a pie, 10 km de ciclismo con bicicleta de montaña (BTT) y 10 de esquí de fondo, los tres segmentos sobre la nieve del circuito de Candanchú. La prueba, ante el asombro de algunos triatletas reacios al nuevo formato, sale bien. Las competiciones con el nuevo formato “todo sobre nieve” se llamarán triatlón de invierno, en consonancia con su denominación en inglés: Winter Triathlon. El nombre de “triatlón blanco” solo permanece en la prueba de Reinosa.

Todo parece indicar que el nuevo formato se tiene que imponer al clásico. En el plano organizativo, los problemas de tráfico suponen un fuerte escollo para los organizadores, insuperable en la mayoría de los casos. Cada vez se oye con más fuerza que el triatlón de invierno será modalidad olímpica. En el nuevo formato la competición puede ser seguida muy de cerca por el público y es espectacular.

Triatlón blanco vs. triatlón de invierno

Sin embargo, hay algo que no se puede controlar, o al menos el organizador no puede. Cuando la nieve del circuito por el que transcurre el segmento de BTT está transformada y dura, la prueba es un éxito. La bicicleta es una de montaña normal, con ruedas normales, de tacos y grosor medios.

La única particularidad es que los triatletas bajan la presión de los neumáticos, más cuanto más blanda está la nieve, con lo que mejoran el agarre.

Entre 2001 y 2009 se suceden los Campeonatos de España de Triatlón de Invierno por gran parte de las Estaciones de esquí nórdico aragonesas: en Candanchú y Tramacastilla (que también fueron sendas ediciones de pruebas de la Copa del Mundo), Ansó y Formigal de la mano del C.P. Mayencos, y en Benasque organizado por el Club Pirineos de Zaragoza, otro histórico del triatlón aragonés. Además, Mayencos organiza la prueba final de la Copa del Mundo en el circuito de Panticosa, también autonómicos en Ansó y pruebas más populares en el Circuito del Somport. Siempre ha sido de destacar la predisposición de las Estaciones para la organización de las pruebas, así como para que se pudiese entrenar la BTT sobre nieve ante la atónita mirada de los fondistas.

Cuando la nieve del circuito está blanda y tiene un espesor considerable, en el ciclismo es necesario un dominio excelente de la BTT, algo que en España solo han demostrado dos o tres triatletas. En nuestro país apenas hay especialistas que entrenen con la bicicleta sobre la nieve.

Destacando por encima de todos, el zaragozano Víctor Lobo, vencedor en todos los Campeonatos de España disputados todo sobre nieve desde 2004 (los tres primeros, los ganó Apilluelo, otro gran especialista) hasta 2009, año en que se celebró el último hasta la fecha bajo este formato. Lobo es de los pocos triatletas capaces de realizar todo el segmento de BTT sobre la bicicleta, incluso en las peores condiciones. Algo por detrás de él, el propio Apilluelo, ya en categoría veteranos, y un triatleta multiterreno, olímpico en Sydney y Atenas, el vitoriano Eneko Llanos. Para la mayoría del resto de participantes, en muchas de las pruebas disputadas el segundo segmento es un suplicio que consiste en empujar la bicicleta sobre la nieve blanda, algo que no parece ni épico ni vistoso a los ojos de los espectadores, ni un esfuerzo atractivo a los participantes. Durante la carrera a pie, el circuito con nieve blanda da mayor dureza a la prueba, pero tampoco impide su normal desarrollo.

La nieve blanda se repite con demasiada frecuencia y en la mayoría de ediciones el disgusto de los deportistas es manifiesto. Y el que el hecho de que esta circunstancia coincida casi todos los años con el día de la prueba se repita con demasiada frecuencia, y se culpe a la mala suerte no ayuda a que la idea general sea contraria a este formato. Lo cierto es que, en casi todas las ediciones, los días previos el circuito acostumbra a ser una delicia para recorrerlo en BTT, pero el día de la prueba todo cambia: en unas ediciones es la niebla que aparece y deja la nieve blanda, en otras una ventisca que no deja ver ni las banderolas que delimitan el recorrido, o la nevada que cae justo la noche anterior y deja 15 cm de nieve sobre un circuito en el que la tarde anterior se había podido entrenar de forma muy agradable con la BTT.

Para Mayencos, el Club organizador, el colmo de esta “mala suerte” ligada con la meteorología llegará en 2007, cuando el Campeonato de España que se debía disputar en Ansó se debe suspender, por falta de nieve, con una semana de antelación. Pocos días después cae una gran nevada.

Desde la organización de este tipo de pruebas, dos se ven como los principales inconvenientes para que esta modalidad salga adelante. La primera es la falta de especialistas. Si bien el esquí de fondo tiene cada vez una mayor aceptación, no hay dominadores de la BTT sobre la nieve, algo muy determinante cuando el circuito se presenta complicado.

El segundo problema es que cuando, por las incidencias meteorológicas, un circuito deja de tener las condiciones idóneas para el segmento de BTT, requiere realizar un gran trabajo en el circuito por parte de las máquinas (de pisado, de traslado de las acumulaciones de nieve), algo que ni siempre es posible, ni siempre es compatible con los intereses de la Estación en relación con sus clientes.

Solo el Triatlón Blanco de Reinosa-Alto Campoo se mantiene fiel al formato tradicional, cumpliendo en 2011 las 25 ediciones, habiéndose suspendido únicamente en 2012, a causa de la escasez de nieve.

El año 2010 vuelve a marcar una inflexión en el triatlón de invierno en España

Tras el éxito en la edición de 2009 del Triatlón de Invierno de Ansó, que se vuelve a celebrar en formato “clásico” (carrera a pie por las calles de Ansó, ciclismo entre el pueblo y Linza y esquí de fondo en su circuito), se propone a la FETRI que el Campeonato de España de 2010 se vuelva a organizar en Ansó con las mismas características que en el año precedente.

Tanto Federación, como Mayencos y los deportistas, sufren una cierta frustración a causa de los problemas que surgen año a año en el formato moderno. El cambio de meteorología (nevadas, niebla persistente, temperaturas altas) influye mucho en las condiciones del circuito, que pasa, en pocas horas, de tener la nieve dura, practicable para las bicicletas, a blanda, lo que provoca que los participantes tengan que empujar su bici durante buena parte del recorrido, lo que desluce la prueba y desagrada a los triatletas. El trabajo que sería necesario para garantizar la ciclabilidad del circuito, de movimiento y compactación de la nieve, no puede ser asumido por los responsables de las pistas. Además de suponer un gran trabajo, se deben a sus clientes, y deben mantener el circuito practicable para el esquí de fondo.

El resultado del Campeonato de España de Ansó en formato clásico es un éxito, con 181 inscritos, de los que 174 toman la salida, la mayor participación que se recordaba hasta esa edición.

Reinosa da continuidad a la nueva política de la FETRI y organiza el nacional de 2011. Las 150 plazas iniciales se cubren en poco más de 24 horas. Se hace un esfuerzo y se amplían hasta las 225. Una vez más, a pesar de la carencia de nieve durante toda la temporada, la prueba se saca adelante con gran esfuerzo.

En 2009, año en que la organización del Campeonato de España recaía sobre el Club Pirineos, a Mayencos le llegó desde el Ayuntamiento de Ansó y el Circuito de Linza, la propuesta para volver a organizar el triatlón de Ansó en el mismo formato de las primeras ediciones celebradas en los años 80-90. Las condiciones de la zona son totalmente favorables para sacar el proyecto. Finalmente, la competición se celebra sobre 5 km de carrera a pie por las calles de Ansó, 20 km de BTT entre el pueblo y Linza, y 8 km de esquí de fondo en el circuito.

La prueba resultó un éxito y en 2010 la FETRI se anima a volver a hacer el Campeonato de España con formato clásico y en Ansó. Las distancias aumentan a 7’5 km de carrera a pie, 20 km de BTT y 10 km de esquí de fondo. De nuevo sale todo a pedir de boca y los deportistas marchan satisfechos, algo que no se había conseguido en muchas de las anteriores ediciones del nacional.

Temporada 2011. Surgen nuevos proyectos

A mediados de 2010, Eloy Puigdefábregas, responsable del circuito de fondo de Linza, y principal promotor del regreso del triatlón de Ansó a sus orígenes, al formato tradicional, se dirige tanto a Mayencos como a la Federación Aragonesa, para hacerles saber de su interés por organizar un triatlón de invierno entre Albarracín y Griegos. En esta estación ya se había proyectado una prueba en formato “todo sobre nieve” un par de temporadas antes, pero no terminó saliendo adelante. Finalmente, esta competición tampoco sale adelante. La temporada es una de las más irregulares de los últimos años y, tras haber tenido la Estación unas condiciones de nieve excelentes, pocos días antes de la fecha prevista desaparece el manto de nieve a causa de las lluvias.

También se empieza a fraguar un triatlón de invierno en Isaba, donde ya se había celebrado algún duatlón de carretera y un Campeonato de España de Duatlón Cros. Pedro Pilart, el responsable de la organización de este triatlón de invierno, contacta con el vocal de triatlón de Mayencos, para conocer los pormenores de la organización de una prueba de este tipo. Finalmente la prueba se celebrará, siendo Campeonato de Navarra y de Euskadi de la modalidad, y resultando también un rotundo éxito. Este triatlón consiste en carrera a pie por el pueblo, ciclismo entre Isaba y Belagua y esquí de fondo en el circuito del Centro de Montaña Valle del Roncal,

A partir de aquí, surgen más contactos entre Mayencos, Albarracín e Isaba y otros organizadores. Primero con los del histórico Reinosa, que cumple 25 años. Posteriormente con Miquel Armengol, organizador del Triatló d’hiver de Tuixent, en el Pirineo Catalán, que ha sacado en 2009 y 2010 sendas ediciones de un triatlón de invierno todo sobre nieve. Miquel informa de que el Club Triatló Berga quiere organizar dos pruebas más, una en formato clásico y otra todo sobre nieve, con salida en Berga la primera, y ambas con los segmentos sobre nieve en Rasos de Peguera. Y casi por casualidad, llega la información de otro posible triatlón de invierno en Navafría.

Finalmente, algunos de estos proyectos se quedaron en el camino o quedan latentes esperando el mejor momento para ver la luz. La temporada 2011 fue una de las peores en cantidad de nieve de las que se recuerdan en los últimos años, lo que se notó especialmente en las cotas bajas de las estaciones, donde se concentran la mayoría de circuitos de fondo, y puso las cosas mucho más complicadas a los organizadores.

Aun así, se celebran en Reinosa, Ansó e Isaba. Hacía muchos años que no se celebraban 3 competiciones de triatlón de invierno en formato clásico.

Temporada 2012

De vistas a la temporada 2012 ya surgen las primeras noticias de que se está trabajando para recuperar el triatlón blanco de Viella.

Parecía que el Triatlón Blanco de Reinosa se iba a mantener como en los últimos 25 años, pero por primera vez, a pesar de que se hace un segundo intento aplazando la prueba, se debe suspender por falta de nieve. Ya en otra ocasión se tuvo que convertir en un duatlón por el mismo motivo.

Por parte del Club Pirineísta Mayencos la mirada está puesta, como en los últimos años, en el Triatlón de Invierno Valle de Ansó, que gracias a sus 11 ediciones anteriores (5 desde la de 2005, 2 de ellas en formato “todo sobre nieve”, y el resto entre finales de los años 80 y los 90) ya se ha convertido en una prueba clásica. La implicación de todo el Valle, con el Ayuntamiento a la cabeza, cada año es mayor y para Mayencos cada vez resulta más sencillo sacar esta competición, ya que gracias al gran trabajo que realizan los ansotanos, al Club le requiere una implicación menor. La de 2012 será la 12ª edición. La participación es algo menor de lo que es tradicional, pero las condiciones en las que se celebra la prueba son excelentes. Las cambiantes previsiones meteorológicas, que no permiten prever si la competición saldrá finalmente adelante, y el mal recuerdo de los triatletas de un circuito helado y complicado en la edición anterior, influyen sin duda en la baja asistencia.

Con el recuerdo del éxito de la primera edición, el Triatlón de Invierno Isaba-Valle del Roncal va a por su segunda edición, que vuelve a tener una gran acogida, lo que garantiza que también se optará por la continuidad.

Pero en este año 2012 ocurre algo diferente.

El triatlón blanco regresa a Jaca

En noviembre de 2011 se cumplían precisamente 20 años desde que José Luis Rodrigo llevara adelante la creación de una sección de triatlón dentro del Club. Muchos eran los Mayencos que se habían aficionado a este deporte tras participar en sucesivas ediciones del Triatlón Blanco de Jaca, y en el resto de pruebas de esta modalidad que habían ido surgiendo por toda la geografía española, por lo que la iniciativa de Rodrigo enseguida tenía una gran acogida.

Empezaron a llegar los éxitos, tanto en categoría masculina como femenina, y también a nivel de clubes, y con podios en todas las categorías. Ya se ha comentado que surgieron varias figuras, destacando Juan Carlos Apilluelo e Isabel Dumall.

Era un aniversario para celebrar, así que en el Club se empieza a pensar que podíamos hacer para rememorar estos 20 años de triatlón. Algo que no podía faltar eran los homenajes. Rodrigo y Luis “Lardiés”, los que se habían repartido las riendas de la sección durante estos años. También a los deportistas más destacados.

Pero faltaba una fecha, una ocasión para conmemorar el aniversario. Durante un entrenamiento en bici por el Puerto de Oroel alguien se atreve a decir en voz alta algo que, a pesar de estar en el pensamiento de todos desde hace muchos años, nunca se había llegado a comentar seriamente. ¿Y si recuperamos el triatlón blanco de Jaca?

Tantos eran los inconvenientes que parecía una locura tan solo planteárselo. Pero dicen que los problemas están para superarlos. Al fin y al cabo, los triatletas son deportistas amantes de los retos.

Se empieza a preparar el proyecto, contactar con las instituciones, con el Ayuntamiento de Jaca, con la Comarca de la Jacetania, con las asociaciones de empresarios, con el Ayuntamiento de Aísa y la Estación de Esquí de Candanchú. A todos ellos les parece una idea excelente, pero tal vez en un principio la incredulidad era más fuerte que la confianza en que se podían superar las dificultades.

Un problema destacaba sobre todos los demás. Parece mentira que los tiempos hayan cambiado tanto en los 11 años que lleva sin celebrarse este triatlón, pero la primera diferencia es que la carretera por la que debe desarrollarse el segmento de ciclismo debe estar cortada al tráfico. ¿La carretera que sube a las pistas de esquí en plena temporada? Bueno, cuando se plantea un problema debe acompañarse de una posible solución, y así se contempla en la solitud de celebración de la prueba que debía recibir el informe favorable de las autoridades de Tráfico.

La autorización tardó. Mucho. Pero finalmente llegó y la organización puede respirar. Y es que quedaba un mes escaso para la fecha elegida, por lo que todo el trabajo estaba lanzado. De entrada, la Federación Española de Triatlón había confiado una vez más en Mayencos (y van 10) para organizar el Campeonato de España de Triatlón de Invierno.

Pero tal vez era la primera vez que en la sección de triatlón del Club se acomete un proyecto tan grande (o tal vez no, si recordamos el Campeonato de España en Tramacastilla de Tena y una semana después la final de la Copa del Mundo en Panticosa, pero parece que queda ya tan lejos, 9 años…). Mucha logística (prevista para 300 participantes) exige una preparación meticulosa. Pero no es posible afrontar en solitario la organización de una prueba de esta envergadura. Por una parte son necesarios un gran número de voluntarios. Por suerte, aunque son muchos los Clubes deportivos de Jaca todos están hermanados. Club Ciclista Mayencos, Club Atletismo Jaca, Club Atlético Oroel el Cisne, Club BTT al Valle del Aragón, entre otros, apoyan con sus socios y su experiencia. No solo aportaron voluntarios, también asumieron responsabilidades en la organización.

Entre Jaca y Candanchú, durante el segmento de ciclismo, no es posible ignorar a las poblaciones por las que transcurre la competición, así que las miradas también se dirigen también a ellas. Los Ayuntamientos de Castiello de Jaca, Villanúa y Canfranc se volcaron igualmente con la prueba, aportando más voluntarios al paso por la localidad y los avituallamientos.

Además de los voluntarios, un buen número de entidades se implican en la organización. Empezando por el Ayuntamiento de Jaca y la Comarca de la Jacetania que aportaron buena parte de sus servicios para poder montar la instalación que exigía este triatlón. Un ejemplo sencillo, se necesitan más de 200 vallas, llegando a colaborar el Ayuntamiento de Sabiñánigo para conseguirlas todas. El Ejército (que en muchos países es fundamental a la hora de organizar grandes eventos deportivos que de otra manera serían irrealizables) también colabora de varias maneras, teniendo que resaltar las facilidades que da para instalar la transición de ciclismo a esquí de fondo en el Destacamento Militar de Candanchú.

Policía Local, Guardia Civil (Tráfico, Seguridad Ciudadana, Sección de Montaña…), Cruz Roja, Protección Civil… es casi imposible no dejarse a nadie. Se calcula que en total el día de la prueba cerca de 200 personas estuvieron implicadas en la organización entre voluntarios e instituciones.

La logística implica muchos medios. Por ejemplo, es necesario bajar casi 300 bicicletas desde Candanchú. La respuesta de las empresas es impresionante. Proporcionan suficientes camiones y camionetas para bajarlas todas, lo que nos evitó un quebradero de cabeza importante.

Y por supuesto que no se puede olvidar a la Estación de Esquí de Candanchú. Un mal invierno mantiene en vilo a la organización y complica la temporada a la propia Estación, incluso hasta el mismo día anterior a la prueba. Pero Candanchú, apoyado por los equipos de esquí de fondo que entrenan en su circuito (CETDI, Equipo Militar), mima el circuito durante muchas semanas, manteniéndolo impecable. Tanto que hubo que publicar fotos en las redes sociales para que todos lo creyeran.

Llegó el día del Triatlón de Invierno Jaca-Candanchú, Campeonato de España 2012, el 21 de enero, el World Snow Day (Día Internacional de la Nieve de la Federación Internacional de Esquí). El tiempo acompañó, incluso una ligera nevada arreglaba el estropicio de la lluvia del día anterior. 223 participantes (212 federados, de los que 200 toman la salida). La competición se alarga hasta más allá de de 4 horas y media. Casi como en cualquier cosa que se organice, se producen fallos, cosas que mejorar para el año siguiente. Pero la sensación final de los participantes, lo que realmente da la temperatura de lo que se ha hecho, es buena, y casi todo son felicitaciones.

También la impresión que queda en Jaca y su Comarca es positiva, lo que anima a la organización a continuar con la empresa.

Más referencias

Puedes leer una breve reseña sobre los inicios de esta modalidad en: http://competiciones.mayencostriatlon.org/mastriatlondeinvierno/losiniciosdeltriatlondeinvierno/index.html

También hemos encontrado un artículo sobre el primer circuito Ballantines de Triatlón Blanco en la hemeroteca de Mundo Deportivo (descárgate el archivo pdf).

Circuito de Triatlón de Invierno 2013

Por fin, tras varios años intentándolo, los organizadores consiguen sacar en 2013 el primer Circuito de Triatlón de Invierno que se celebra desde el que se celebrara en los años 90.

De manera paralela a la creación del Circuito de Triatlón de Invierno 2013 surge esta web, en la que intentamos dar a conocer esta modalidad y difundir su práctica.

La Federación Española de Triatlón coge en 2014 el testigo de los organizadores y le da oficialidad al circuito creando la Copa de España de Triatlón de Invierno.

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